| Críticas literarias |
| Por Herme Cerezo y Gabriel Ruiz-Ortega |
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| ‘El alcohólico’ de Jonathan Ames y Dean Haspiel: retrato de escritor, dulce y amargo, sobre fondo etílico | | | Herme Cerezo | | La única sonrisa, bastante lacónica por cierto, que ha conseguido despertar en mí la lectura de ‘El alcohólico’ de Jonathan Ames y Dean Haspiel ha surgido en la última página, mejor dicho, de la fusión de la última y penúltima viñetas de este álbum. Me llama la atención que varios críticos, de muchísimo más fuste, repercusión y éxito mediáticos del que esto suscribe (The Philadelphia Inquirer, Variety, Brian K. Vaughan, The NY Sun o Bret Easton Ellis) hayan calificado a ‘El alcohólico’ - así reza la contraportada - como una obra divertida. Creo que este trabajo, que se adscribe a esa tendencia actual, completamente alejada de superhéroes y aventureros de otras épocas, de trasladar escenas de la vida real, del día a día, del noche a noche, al lector del cómic, lo es todo menos algo divertido. Comparto, sin embargo, en líneas generales el resumen que emplea en esa misma contraportada el ‘Montreal Mirror’ para definir la obra: "Una historia triste y casi siempre bonita movida por la sinceridad". | | | |
| ‘Gil Pupila, Integral 1, 1956-1960’ de Maurice Tilleux. La recuperación de un clásico. | | | Herme Cerezo | | Maurice Tillieux, nacido en Lieja en agosto de 1921 y fallecido en Francia en 1978, fue desde pequeño un admirador del cine mudo. Cuando se apagaba el proyector y se desalojaba la sala, volvía a su casa para reproducir en su cuaderno mediante dibujos las escenas, mudas, cómicas, blancas y negras, que había visto un rato antes en la pantalla. Así comenzó a forjar su talento en el campo de la historieta, un talento que, al parecer, él mismo nunca reconoció a causa de una frustración infantil, ya que en la escuela, a juicio de sus profesores, había un alumno que dibujaba mejor que él. Su nombre: Bodenne. Tillieux manifestó en numerosas ocasiones que jamás consiguió superar a su compañero por mucho que se esforzó en ello. "Nunca he dibujado bien" o "¡Bodenne era siempre el mejor!" fueron dos frases que guardó en su memoria a lo largo de toda su existencia. Durante un tiempo trató de trabajar en la marina mercante, pero a pesar de haber conseguido el grado de alférez de navío, no llegó a hacerse a la mar por el estallido de la II Guerra Mundial. Más adelante, la lectura de algunos clásicos policiales, le inclinó a la escritura de novelas de este género con las que no obtuvo excesivo éxito. Tras colaborar en publicaciones como ‘Bimbo’ y ‘Jeep’, Maurice Tilleux desembocó en ‘Spirou’, revista fundada en 1938 y dirigida por Jean Dupuis, donde comenzó a realizar pequeños trabajos gráficos. Su descubrimiento, mediada la década de los años cuarenta, del universo de Hergé le hizo abrazar la línea clara, en la que poco a poco se mostraría como un maestro consumado. Entre los años 1949 y 1956 dibujó 65 relatos completos protagonizados por un tal Félix, el precedente del personaje que nos ocupa hoy: el detective Gil Pupila. | | | |
| "La reina en el palacio de las corrientes de aire", de Stieg Larsson | | | Gabriel Ruiz-Ortega | | La lectura de los tomos de Millennium afianza aún más mi convicción en el legado del siglo de la novela: el XIX. Muy bien decía Arturo Pérez Reverte: “no puedes dedicarte a escribir novelas si no has leído a los narradores decimonónicos”. Cierto. Esta trilogía es una hija digna de las novelas de aventuras y el escritor sueco Stieg Larsson (1954 – 2004) un hijo aplicado de Alejandro Dumas. | | | |
| ‘La tienda de los suicidas’ de Jean Teulé, divertido planteamiento, desarrollo irregular y final predecible | | | Herme Cerezo | | ‘La tienda de los suicidas’, que ya fue publicada en España en el año 2007 en edición cara, regresa ahora en versión de bolsillo con tapa dura, a precio mucho más asequible y con un fragmento del colgado del Tarot en la portada, cuya presencia en la misma probablemente no sea gratuita del todo. ‘La tienda de los suicidas’ es un establecimiento donde, como su propio nombre indica, se venden utensilios y herramientas (horcas, cuchillos, balas, pócimas, animales venenosos, espadas, etcétera) para suicidarse. Por lo tanto, teóricamente, los clientes sólo acuden este lugar una vez en su vida, ya que el éxito del negocio radica precisamente en la fiabilidad del mismo. Sus productos, suministrados por la prestigiosa firma "La muerte me la suda", están garantizados. Y al parecer, nunca hubo protestas ni reclamaciones, ya que cumplieron su cometido a la perfección. Además los dueños de la tienda, la familia Tuvache, son tenderos de reconocido prestigio que cuidan hasta el último detalle. Así, por ejemplo, las balas, sólo las venden de una en una para evitar posibles masacres originadas por un mal uso por parte de alguno de sus parroquianos. | | | |
| ‘La guerra del profesor Bertenev’ de Alfonso Zapico: el individuo arrollado por los acontecimientos históricos | | | Herme Cerezo | | Bertenev, el profesor Bertenev, viene hacia nosotros vestido de caqui, el color de los uniformes militares, el color de la guerra, y envuelto en una capa marrón. Camina, con las manos a la espalda, sobre un paisaje de abetos nevados y le acompaña un gato blancuzco, con profundos bigotes, orejas puntiagudas y collar al cuello. Ésta es, a grandes rasgos, la portada del cómic del que les hablaré hoy: ‘La guerra del profesor Bertenev’, publicado por Dolmen Editorial. | | | |
| Discursos contra la bestia tricéfala | | | Gabriel Ruiz-Ortega | | DISCURSOS CONTRA LA BESTIA TRICÉFALA (2009) es un libro colectivo de Rodolfo Ybarra, Arturo Delgado Galimberti y Rafael Inocente. Tres escritores ajenos a las cuchipandas de la parrillada de egos del mundillo literario peruano.
La mejor manera de abordar la presente publicación es obviando su evidente tendencia política e ideológica, puesto que así se podrá disfrutar de su calidad literaria, que la tiene. | | | |
| ‘Skreemer’ de Milligan, Ewins y Dillon. Cómic negro del bueno, duro, sin concesiones | | | Herme Cerezo | | Un skreemer es un asesino, aunque no un asesino cualquiera. Es un matarife de primer nivel de esos que ya han escalado varios peldaños en los entornos de la mafia, un ángel negro. La acción principal transcurre en el año treinta y ocho tras la Caída. Pero esa fecha, ese dato temporal, es únicamente el cuerpo central de este ‘Skreemer’, obra del guionista Peter Milligan y de los dibujantes Brett Ewins y Steve Dillon. Según cuenta en la Introducción el propio Ewins, la idea se les ocurrió a él y a Milligan mientras veían en el cine la película ‘Érase una vez en América’. Su visión les impulsó a dibujar un cómic sobre gángsters, una historia policial, negra, dura, pero ubicada en el futuro. El presente tomo, editado por Planeta DeAgostini en diciembre de 2009, es una reedición en un solo volumen de los seis tebeos que fueron publicados hace ya algún tiempo, concretamente en 1989. | | | |
| "Diario de un libertino", de Rubem Fonseca | | | Gabriel Ruiz-Ortega | | Leer al brasileño Rubem Fonseca produce adicción. No importa si te topas con títulos menores, siempre sales satisfecho, y con ganas de más.
Fonseca es un escritor de raza, de sangre, sus páginas denotan conciencia de oficio. Prueba de ello es DIARIO DE UN LIBERTINO. | | | |
| Yantares, mulas y electricidad | | | Rafa Esteve-Casanova | | Hace unas semanas el cartero llamó a mi puerta, una sola vez, y dejó en mis manos un paquete en el que venía un libro cuyo título ya hizo despertar mis ansias de lector, “Yantares de cuando la electricidad acabó con las mulas” es el largo, pero jugoso título, de esta nueva obra de Miguel Ángel Almodóvar en la que el autor desbroza el camino paralelo por el que discurren la electricidad y la comida desde la aparición de la primera a mediados de mil ochocientos hasta 1931, año en el que los votos de los españoles trajeron la segunda República y mandaron al exilio a Alfonso XIII. Dos temas muy queridos por el autor, la Historia y la Gastronomía, le han servido para pasearse por casi cien años de la vida española mostrando a los lectores la influencia de la electricidad tanto en la vida de nuestros bisabuelos y abuelos como en sus costumbres culinarias. | | | |
| ‘Novela de ajedrez’ de Stefan Zweig: pocas veces tan poco ofreció tanto | Herme Cerezo | | | |
| "El viaje que nunca termina", de Carlos Calderón Fajardo | Gabriel Ruiz-Ortega | | | |
| ‘La sombra del ángel’ de Desberg y Marini, octava entrega de la serie ‘El Escorpión’ | Herme Cerezo | | | |
| La predominancia de las novelas de género | Gabriel Ruiz-Ortega | | | |
| ‘El símbolo perdido’ de Dan Brown, una novela de entretenimiento, que no es poco | Herme Cerezo | | | |
| ‘Nuestra propia sangre’ de Mariano Sánchez Soler, una estructura inteligente y adecuada | Herme Cerezo | | | |
| ‘Charlie Moon’, un retrato de la adolescencia escrito por Carlos Trillo y dibujado por Horacio Altuna | Herme Cerezo | | | |
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